La ficción es adictiva. Cada semana me trago por la tele una serie pueblerina antes de dar las buenas noches a la almohada. Debe ser la combinación del mullido sofá, las neuronas caídas y la ñoña y curiosidad, lo que me encadena a esos personajes esterotipados y sus vivencias guionizadas. La gran ficción es el sueño. Carles Valls dixit.
miércoles 10 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada