sábado, 19 de enero de 2008

La paella deconstructiva




Ayer disfruté de una cena paellera en casa de Edu, un amigo de Horta de Sant Joan aunque arraigado al Museu Picasso y a Bikini. El nuevo Ferran Adriá de la paella deconstructiva, Miguel Angel Mogán, fue el señor de los fogones y tuvo la ayuda inestimable del pinche de la Terra Alta, de Yosu Printcolor y de mi mismo, Charly, en ese milagro culinario español que es la paella. También se unieron a la Brigada paellera, Lucho Solomoto, con su oronda esposa, Duniet, y las dos nascituras J & C.
Pero, vayamos al tema principal: ¿cómo se hace una paella? Bueno, aquí explico brevemente algunos pasos y otros traspiés para crear ese arroz celestial:
1) Se hierven en varios cazos las bocas negras de los mejillones y de las almejas y también los cinturones de calamares mientras se canta el himno español del COE (para que la paella sea mas patriota).
2) Se prepara en una paella o cassola un petardeo de sofrito con pimientos, ajo y tomate triturado que no sea ketchup.
3) Se pone a hervir la pocima de Panoramix o, en su lugar, caldo de pollo que luego se va añadir a la cazuela con el bulímico arroz.
4) Se fríe en una sartén unos cuadrados de conejo en celo, de cerdo desguarrado, y, si está disponible en la nevera, de costillas de lobo hispánico.
5) Luego a la paella o cassola con el sofrito se le añade con arte y primor el arroz bomba del Ebro y el caldo enjundioso.
6) ¡Es muy importante recordar la fórmula mágica: un vaso de arroz y dos de agua o caldo! (en caso contrario mejor dar de comer la paella al canario o llevarla a un restaurante chino).
7) Echar los polvos mágicos paelleros mientras se recitan unas palabras mágicas.
8) Tirar los garrafones en la cazuela o paella con elegancia lanzandos !Olés! hasta conseguir una ovación de la cazuela.
9) Si el banco nos da un crédito para langostinos, se compran en un mercado rumboso y se fríen en una sartén hasta que se vuelvan comunistas.
8) Se va añadiendo caldo y arroz, caldo y arroz, etc y luego el resto de las viandas: el conejo, el cerdo y el marisco (no añadir las sobras de otras comidas eh!).
9) Se espera pacientemente el tiempo que el hambre respete mientras se limpian los cacharros de la cocina (así no se tendrá que hacer la digestión paellera en el fregadero).
11) Por fin, la paella dice cómeme! (¡¡¡Aplausos!!!)
12) Devorar la paella, elogiar al cocinero y llevar un taper para lo que buenamente sobre.
13) Si no sale muy rica, experimentar con otro amigos montando otra cena.
Carles Valls dixit.